La IA de la plataforma optimiza hacia lo que cuenta como conversión. Si la compra se registra con el IVA dentro, persigue ventas con IVA, no beneficio. Antes de darle más presupuesto conviene saber tu ROAS de equilibrio, el mínimo para no perder dinero: lo calcula la guía del ROAS con tu margen, el IVA y el envío.
Ninguna de las tres clases ve las devoluciones, los pedidos cancelados ni lo que vendes en tienda física, salvo que se lo mandes. Un asistente conectado a la cuenta lee lo mismo que la plataforma, así que hereda sus errores de medición.
Lo que solo sabe quien lleva la tienda tampoco está en la cuenta: qué productos conviene empujar, cuáles se quedan sin stock la semana que viene y qué margen deja cada uno. Una IA sin esos datos no los puede adivinar.